
La conservación de los bosques de la Amazonía es central para asegurar un clima estable en Sudamérica y el planeta, así como la vida de pobladores del continente. La selva amazónica es uno de los mayores sumideros de carbono del mundo y hogar de la biodiversidad más rica del planeta. Sin embargo, esta biodiversidad se encuentra amenazada como ecosistema funcional, debido al avance de la frontera agrícola, la construcción continua de carreteras, los incendios forestales, pero sobre todo a la deforestación en todo el bioma.
Cada año, Bolivia pierde unas 300.000 hectáreas de bosque a un ritmo de más de 800 canchas de fútbol por día, para un país con muy poca gente para su tamaño. Debemos actuar para frenar un futuro desastre y quedarnos sin agua y bosques, poniendo en riesgo la vida.
Más áreas protegidas, territorios indígenas ampliados y acuerdos de conservación asegurarán una Amazonía funcional, biodiversa y resiliente.
Por eso, proponemos aumentar la conservación en la Amazonía boliviana en más de 4,5 millones de hectáreas al 2030; con nuestros socios hemos avanzado al 2023 con 2,4 millones de hectáreas.

ÁREAS PROTEGIDAS
Apoyamos la creación y gestión de áreas de conservación en Bolivia. Fortalecer las capacidades de pueblos indígenas y comunidades locales, instituciones públicas y otros actores interesados para gestionar espacios que favorezcan el cuidado sostenible de los bosques y su biodiversidad, es una tarea fundamental para Conservación Internacional en Bolivia.
Estas acciones son la mejor opción para la conservación de la naturaleza. Las áreas protegidas son fundamentales para preservar la biodiversidad natural y cultural. Conservan importantes ecosistemas, hábitats, flora y fauna, así como también lugares culturalmente significativos. Poseen un rol esencial para el ser humano, asegurándole la provisión de aire limpio, suelo y agua. Asimismo, son un bastión de los esfuerzos mundiales para conservar la biodiversidad contra los impactos del cambio climático.
Por otro lado, las áreas de conservación son también el hogar de comunidades indígenas y comunidades locales, que desarrollan medios de vida y exploran oportunidades económicas sostenibles a través de emprendimientos comunitarios, como el ecoturismo, la producción de cacao, café y castaña, entre otros.
Bolivia cuenta con 23 áreas protegidas nacionales que cubren el 16% del territorio y una red creciente de aproximadamente 200 áreas protegidas municipales y departamentales.
Durante su historia en Bolivia, CI ha contribuido con el primer canje de deuda por conservación en 1988, realizó la primera Evaluación Rápida de Biodiversidad (RAP) en la historia de CI en 1989 que fue la base para la creación del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi, considerado uno de los más biodiversos del mundo, también impulsó la publicación del informe La Otra Frontera en 2009, que promovía un desarrollo alternativo para Bolivia y la publicación de las Cuentas Nacionales Medioambientales de Bolivia en 2011 y ha contribuido con la creación de las siguientes áreas de conservación en el país:
CONOCE ALGUNAS DE LAS ÁREAS PROTEGIDAS
Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Amboró
Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi
Parque Municipal y Área Natural de Manejo Integrado Gran Patití de Mapiri
Área Natural de Manejo Integrado Los Palmares de Villa Nueva