Una estrategia de bioeconomía resiliente frente al cambio climático en la Amazonía Sur y Yungas de Bolivia
“El chaqueo sin quema no solo enriquece el suelo y asegura comida para nuestros hijos; también protege las vertientes de agua que bajan de la serranía. El bosque y nuestra producción ahora caminan juntos."
Agricultura que imita a la naturaleza
A diferencia de los modelos convencionales que reemplazan el bosque por monocultivos, los Sistemas Agroforestales Sucesionales (SAFs) combinan árboles, cultivos y especies productivas en un mismo espacio, imitando la dinámica natural de los bosques amazónicos. Su base es la diversidad: en una misma parcela pueden coexistir cacao, plátano, cítricos, café, palta, jengibre y otras especies que se complementan entre sí, mejorando la fertilidad del suelo y favoreciendo la retención de agua.
Al incorporar árboles dentro del sistema productivo se protege el suelo, se regula la temperatura, se captura carbono y se crea hábitat para la biodiversidad: verdaderos bosques productivos que generan ingresos mientras mantienen funciones ecológicas esenciales.
Este modelo forma parte de una visión más amplia de desarrollo sostenible en el norte de La Paz, respaldada por áreas protegidas municipales que integran conservación y producción.
El bosque como parte de la producción
El bosque como parte de la producción

Chaqueo sin quema
El chaqueo sin quema es una práctica que evita el uso del fuego para habilitar nuevas áreas de cultivo y contribuye a conservar la vida del suelo, reducir emisiones y mantener la humedad natural del ecosistema.

Innovación basada en el conocimiento local
Los sistemas agroforestales se desarrollan a partir de prácticas agroecológicas que combinan conocimientos locales con innovación técnica.

Impacto en el territorio
La implementación de los SAFs contribuye a proteger los bosques que abastecen de agua a las comunidades, mejorar la salud de los suelos y fortalecer la resiliencia de los sistemas productivos frente a sequías y otros eventos climáticos extremos.
Impacto en el territorio
Desde el inicio del programa en 2023, el impacto territorial de los SAFs se ha traducido en la consolidación de un paisaje productivo sostenible distribuido en cuatro municipios del norte de La Paz.
Hasta ahora existen 49.25 hectáreas instaladas, 160 productores locales en 4 diferentes municipios
21.25
Millones de hectáreas en Guanay, instaladas en comunidades clave como Villa Florida, Alto Chispani, Vilaque y San Juan de Challana,
8.00
Millones de hectáreas en Zongo establecidas en las comunidades de Huaji y Huaylipaya
6.25
Millones de hectáreas en Teoponte operativas en las comunidades de las centrales Norte, Paraíso y Alianza,
5.00
Millones de hectáreas en Alto Beni bajo estricto seguimiento técnico en la comunidad de Ramusani Agropecuaria.
Beneficios:
- Reduce la presión sobre los bosques primarios
- Fortalece la seguridad alimentaria de las familias.
- Diversifica las fuentes de ingreso
- Disminuye los riesgos asociados a depender de un solo cultivo.
"Somos agroecológicos con orgullo, comprometidos con nuestros ríos y bosques. Gracias a esto, nuestros hijos heredarán naturaleza y oportunidades."


