El Título Ejecutorial de Propiedad Colectiva TIOC NAL N° 0627, entregado en febrero de 2025 por el Estado Plurinacional de Bolivia y firmado por el presidente, reconoce una extensión de 272.379,7293 hectáreas ubicadas al norte del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi y al oeste del Área Municipal de Conservación y Manejo del Bajo Madidi, en la provincia Abel Iturralde del departamento de La Paz, en plena frontera con el Perú. Este reconocimiento no solo reafirma la presencia y los derechos de los pueblos indígenas en el corazón de la Amazonía boliviana, sino que también reviste importancia geopolítica y cultural, pues garantiza la protección de un territorio compartido históricamente en el límite entre ambos países. A la vez, abre un nuevo capítulo en las comunidades de Puerto Pérez, Las Mercedes, El Tigre y Toromonas.
Donde los abuelos soñaron, los hijos vencieron
“El proceso comenzó desde el 96’ cuando todavía éramos cinco familias viviendo ahí. Mis abuelos fueron los primeros que exploraron el monte, los que llegaron ahí por primera vez a donde ahorita es la comunidad de El Tigre”, recuerda Vicziam Ardaya, presidenta de la comunidad, mientras celebra conmovida el sueño cumplido del pueblo indígena Tacana II que después de un cuarto de siglo, logró conquistar los derechos sobre su territorio. Lo que para los abuelos fue una aspiración lejana y para los padres una batalla diaria, hoy es un derecho que se consolida y se ejerce con dignidad.
La gesta del pueblo Tacana II inició formalmente en el año 2000, esta perseverancia se ha transmitido de padres a hijos. Muchos de aquellos que gastaron su vida en esta lucha, partieron sin llegar a ver este día.
Soy una de las personas que aquí he nacido, me he criado en esta comunidad de El Tigre. Cuánto no habría deseado ver esto mi padre. Seis años va a ser ya que mi padre ha muerto, cuánto él deseó ver la titulación”
“El proceso de titulación ha sido muy largo, bien sacrificado y con muchas dificultades” recuerda Edgar García Cuellar, exdirigente de la Central de Comunidades Indígenas Tacana II Río Madre de Dios (CITRMD). “Había momentos que nos alegrábamos, porque las autoridades nos decían que ya estaba, cuando de repente otra vez nos decían que no. Fue larga la historia” añade, evocando la odisea de 25 años. La senda hacia la titulación estuvo plagada de obstáculos: presiones mineras y la expansión agrícola. Aun así, la resiliencia de las comunidades nunca flaqueó y hoy la titulación fortalece el mosaico de áreas protegidas y territorios indígenas que resguardan los bosques amazónicos. “Pedimos que se respete este título, porque ha costado sacrificio, enfrentamientos y hasta vidas lograr este objetivo” enfatiza Gerald Flower Yanamo, de la comunidad de Toromona.
El territorio, para el pueblo indígena Tacana no es un pedazo de tierra sobre el que solo se ejerce propiedad, el territorio para este pueblo es un espacio vivo que permite el equilibrio de la propia existencia, el territorio es parte de la familia, es el bosque palpitante que también permitirá a sus pobladores acceder a otros derechos.
Ahora sí hay una seguridad legal reconocida por el Estado Boliviano. Podemos decir que nos respeten legalmente.”
Con la titulación, el pueblo Tacana II no solo asegura su tierra, sino que abre las puertas a un futuro con mayor autonomía. “Esto nos permitirá acceder a proyectos que antes no podían llegar" dice animada Vicziam Ardaya. Ronald añade que “ahora las familias podrán desarrollar sus actividades de aprovechamiento de recursos de acuerdo con el potencial que tiene este territorio”, mientras que Edgar proyecta que la titulación ayudará a “conseguir mercados para sacar nuestros productos, lo que recolectamos del bosque”, apostando hacia el futuro que se sostiene en las ramas de los árboles.
Más allá del trámite legal, la titulación del territorio Tacana II es un reconocimiento a su papel como guardianes de la Amazonía. Estas comunidades han habitado y protegido la región desde tiempos ancestrales, aprendiendo de sus abuelos a vivir en equilibrio con el monte: a sembrar sin arrasarlo, a cazar con respeto y a tomar lo justo de sus aguas. Su modo de vida, basado en la caza, la pesca, la recolección de castaña y la agricultura, es testimonio de una relación sostenible con la naturaleza. Hace 25 años, aquellos niños que heredaron la lucha de sus padres por la titulación y la continuaron hasta lograr la victoria, hoy la entregan a sus hijos como un legado que no es solo un título, sino el derecho y la responsabilidad de conservar su territorio, bosques, ríos biodiversidad para garantizar la vida de las siguientes generaciones.
Esta lucha, liderada por la Central de Comunidades Indígenas Tacana II Río Madre de Dios (CITRMD) y apoyada por aliados estratégicos como Conservación Internacional Bolivia (con apoyo financiero del gobierno de Francia y Bezos Earth Fund), Conservación Amazónica y Fundación Tierra, inspira a Bolivia a soñar con un futuro en el que comunidades y ecosistemas se fortalezcan mutuamente.
